Monday, March 28, 2016

El hombre que muere dos veces

Juan Pérez trataba de aprovecharse de un artículo equivocado que reportó su deceso para escaparse de su matrimonio en que se sentía atrapado y así comenzó una vida nueva.Y el por poco lo maneja.  Casos como este ocurre frecuentemente en la vida real. Cada año miles de personas desaparecen en los Estados Unidos.  Muchos de esos individuos no vuelven a hogar porque se murieron en accidentes o los asesinaron, otros sufrieron ataques de amnesia, pero un grande número de ellos desaparecieron por voluntad propia. El programa de TV Irresoluto Misterios solía presentar casos de personas desaparecidas que fueron encontrados mucho de esos.

Este tema ha sido empleado muchas veces en las películas. Cuando leía el cuento de Juan Pérez me acordé de una película de 1966, llamada “Seconds.” La historia fue filmado al tiempo en que ellos daban Zona de Crepúsculo en la televisión. La historia  se desarrolla en una atmósfera de fantasía, pero había mucho en común con “Muerto y resucitado.” El hecho que ambos protagonistas querían escapar de un matrimonio y se decidieron a cambiar sus identidades.

El personaje destacado de “Seconds,” se llamaba  Arturo Hamilton, tenía una familia, un buen puesto económico y un trabajo importante  en un banco, pero él veía que la avanzada edad  venía y se cansaba de su vida cotidiano.  Un día, él recibió una llamada de un amigo que todo el mundo había creído muerto. Su amigo le informó de la posibilidad que podía recibir un tratamiento para rejuvenecerlo y consiguió un identidad nueva, igual que él lo hizo. Un hombre desconocido le siguió a él a la estación de tren y le dio un pedazo de papel arrugado con la dirección de la “Empresa” que hacía este tipo de cambios.  

Arturo pagó una cantidad grande y en ese lugar secreto ellos le hicieron algunas cirugías a él, lo transformaron en un hombre nuevo, joven y guapo. (Desde ese momento, el actor Rock Hudson actuó como el el actor original) La “Empresa” puso los papeles de identidad a un cuerpo descompuesto y así Arturo fue declarado muerto oficialmente.  En su personalidad nueva se llamaba Antiochus Wilson, era un pintor — la profesión que a él le habíá gustado siempre — y vivía en Malibú, California  entre los ricos y ociosos.

Al principio todo iba bien. Antiochus tenía una novia y disfrutaba muchos tiempos buenos en su vida nueva.  Pero no se podía resistir al mirar a su antiguo hogar.   Sintió pena cuando vió a su esposa, una mujer madura que estaba lamentado su muerte , y por supuesto no lo reconocía. Dentro de poco él se cansó del cambio,   él parecía joven y guapo pero extrañaba a su familia.  Además sus amigos nuevos le parecían superficiales y absurdos. No quería continuar viviendo una mentira.

Arturo/Antiochus volvió a la “Empresa” y les pidió a ellos que lo cambiaran a su forma original, pero ellos respondieron que esto era posible solamente si Arturo podía encontrar  otro cliente para reemplazarlo .

El tiempo pasó y Arturo no podía hallar un reemplazante. Una y otra vez él exigió, protestó y amenazó.  Las personas de la organización decidieron deshacerse de él.  En la escena traumática final, yo vi la lucha de pobre Rock Hudson que estaba gritando cuando ellos lo llevaron al quirófano, atado a una camilla.  Arturo perdió la identidad que compró y no pudo recuperar al original. La “Empresa” necesitó su cuerpo para fingir la muerte de un cliente nuevo.

Cuando me acordé de “Seconds,” pensé que, después de todo, Juan Pérez estaba afortunado cuando encontra su amigo en Londres lo que produjo el fracaso de su plan de fingir su muerte.  Por lo menos él fue más afortunado que Arturo.  

Friday, January 15, 2016

Nuestro Gatito Pobrecito

Nuestro Gatito Pobrecito

Mi gato estaba enfermo.  Le dábamos pastillas, pero no él estaba mejorando. El veterinario nos dijo que él necesitaba unas pruebas médicas.  Las demoramos un rato, pero al fin lo trajimos al hospital de animales.  No nos pudimos imaginar que él fuera a tener que cirugía.  En el hospital el doctor me dijo que iba a costarnos mucho dinero. No me pude creer que el veterinario fuera a cobrarnos tanto dinero.  
Mi esposa querida los ama los gatos, y él tiene un hermano y ellos se llevan bien.  Me encantan los gatos también.  Yo estaba de acuerdo con ella, y el gato tuvo su operación.  Nosotros esperábamos que la operación hubiera sido un exito.

Ahora él disfruta su vida otra vez.  Vamos a pagar la cuenta cuando nos la llegue.  Le enviaremos el dinero al hospital.