Friday, November 22, 2019

Un día en la vida de una buena mujer joven Capitulo II

Capítulo 2

El jueves Merci recibió una llamada de Camila.  Ella le dijo que ha recibido su vestido y le pidió ir a su casa para cenar y ver su atuendo entero.  Merci estaba emocionada, y dijo - porque quería ver cuáles accesorios ella había escogido.  Camila le contó que había cambiado la idea sobre sus accesorios y había comprado nuevos tacones. Ella estaba planeando llevar su atuendo a la noche de estreno del  Lago de los Cisnes por la compañía de ballet de su ciudad (avant premiere).
Cuando Mercí llegó a su casa Camila abrió la puerta y besó su mejilla.  Ella lucía  vaqueros y una sudadera gris con un delantal.  
“No tenías que vestirte tan elegante para mí” dijo Merci,
“No seas una sabelotodo - calladita te ves más bonita” respondió Camila y le dio una palmadita en su trasero.  Ella se alejó un poco para mirarla, ”Pues, tengo que decir que te ves muy de moda en tu atuendo casual.” Merci se había puesto calzas negras, una camisa blanca con mangas mariposa que llegaba debajo de su cintura y las alpargatas .  Era perfecto para esa tarde y ella parecía feliz y muy linda. 
Ellas fueron a la cocina y Merci se sentó mientras Camila llevaba una olla grande desde la estufa hasta el fregadero y vertía una cantidad de espagueti y agua por el colador.  Luego ella llenó dos bandejas con la pasta, llevó otra olla y le añadió almejas en salsa blanca. Por último ella trajo dos platos de ensalada y se sentó a lado de Merci. Ellas comieron y hablaron sobre los problemas del mundo y los proyectos de Merci.  
Después de cenar Camila le dijo — Voy a ponerme la ropa (voy a vestirme), Pero tengo que contarte que mi acompañante recibió una llamada y se enteró que su madre había caído enferma.  Ella tuvo que salir a cuidarla. Así que no tengo una compañera y tengo un boleto (la entrada). Yo esperaba que tú me acompañaras; si quisieras asistir. Me gustaría que me acompañes.
— Que bárbaro, por supuesto me gustaría ir contigo.  Nunca he visto ese espectáculo de ballet y me muero por ver las renovaciones que hicieron en el teatro.  He oído que ahora quedó muy moderno con sillas súper cómodas y un telón electrónico con miles de luces pequeñitas que forman una pantalla.— Merci abrazó a Camila.
Camila le sonrió y tocó su mejilla con las yemas de sus dedos.— Qué genial, deseaba que quisieras ir conmigo.  Pasaremos un tiempo maravilloso. Debes planear que te quedarás el finde entero aquí conmigo. Ahora, yo me voy. —
Mientras tanto Merci fue a los estantes de libros y leyó los títulos.  La biblioteca no era gigante. Los libros bonitos eran, la mayoría en grupos.  Un grupo hermoso tenía lomos de piel y títulos de oro. Las letras eran griegas. Otro grupo, tan bonito como los libros griegos, tenía títulos en alemán.  Merci admiraba a los libros cuando Camila volvió en su vestido gris. Pero no tenía su bolso y zapatos grises, en vez de estos tenía una bolsa y zapatos violetas.  El look era muy impactante y ella se había retrasado para ponerse un lapíz labial amatista y una sortija de zafiro púrpura.  Merci agarró su mano para mirar la sortija, la piedra era grande y hermosa.  Su mano estaba suave y cálida y Merci apretó la mano algunos segundos y se di cuenta que nunca había tocado Camila salvo para medirla o darle una palmadita.  Cuando Merci subió los ojos a los de Camila, vio una ternura que produjo allí un suave cosquilleo y un sentimiento de bienestar.
–Yo tendré que hacer  un gran esfuerzo para no parecer una pariente pobre — dijo Merci.
– Por favor - eres tan bonita y sin pensar puedo recordar varios atuendos preciosos, tal como el rosa que llevó puesto al baile hace dos meses.
– Oh Camila, esa prenda es para chicas. Querría vestirme en algo más adulto.  Este evento será sofisticado y me gustaría que encajara con los invitados.
– Pues, sabía que me dirías eso. Venga, tengo una sorpresa.
Ellas subieron al vestidor en la habitación de huéspedes.  Merci lo había visto anteriormente, pero siempre estaba obnubilada al ver las dos filas a ambos lados del pasillo.  A la derecha había dos barras de armario para prendas cortas como blusas y pantalones, y a la izquierda había una barra para los vestidos y otras cosas largas como batas y camisones.  Al fondo del pasillo había estantes llenos de suéteres coloridos ordenados por color y cajones con tiradores de latón.
–Mientras estaba buscando los zapatos y la cartera que te mostré para el vestido gris, vi algo interesante. – dijo Camila — ¿Lo quieres ver? — Sin esperar ella recogió un vestido y lo puso frente a Merci.  Era bien entallado llegaba hasta un poco más arriba de las rodillas donde la falda abría un poco con Godets en la tela, la que era de seda cruda ultravioleta.
Merci miró a la tela con fascinación, dependiendo del ángulo de la luz el tejido parecía mate y por otros ángulos era brillante.  Cuando veía un poco más distante la luz reflejaba entre los dos tonos un matiz sutil. – Es bella, la tela es maravillosa.
– Me gustaría que te lo probaras para ver si te queda bien.  Y asimismo tienes que chequear el escote y la espalda. 
Merci lleva el pecho con el vestido y pone encima la cama y se sentía al
– Claro, estoy emocionante - me encanta y con los paneles Godet es como un vestido sirena, es bellísimo. ¿Te queda bien?
– Oh sí, estoy segura de que está entallado perfectamente para ti
Merci se sentó en la silla y quitó sus zapatos.  Entonces se movió a la cama,se tumbó y alzó las caderas para bajar sus calzas porque la tela del fondillo y las piernas de los pantalones fueron de algo como spandex y bastante ajustados.  Los pantalones y sus bragas grosella se entrolladó en un bola colorida. Camila regresó al vestidor mientras Merci se desvestía. Cuando entró con dos pares de zapatos, vio a su amiga desnuda salvo sujetador.  
Siempre le gustaba ver la joven piel aterciopelada de Merci, sentía un deseo de apoyar esta chica encantadora.  De nuevo Camila recordó a su propia hermanita, la cual era su otra mitad antes de que se muriera hace cuatro años.  Inmediatamente dejó este sendero de pensamiento y se fijó en ayudar Merci con el vestido.
El vestido tenía el escote en la espalda en V y una cremallera la que Merci bajó el cierre.  Ella extendió su mano a Camila para evitar tropezón y puso los pies dentro el vestido y lo jaló arriba.  Camila le ayudó cerrarlo. El vestido tenía un escote cuadrado con hombros que llegaba a mangas delgadas.  El escote estaba bien moderado pero la tela era hipnótica. El corpiño era muy lisos y el talle era ajustado.  Colgado de la cintura la falda era más amplia con pliegues de ese paño maravilloso el que cambiaba constantemente.
A Merci, la vista la escena, la tesitura parecían diferente.  Se ví una mujer, joven pero hay más una dama joven que tiene una aire calmada y agradable.  La postura era consecuente de su práctica y su afán de llegar a ser una mujer de desenvoltura No era una la mediana de tres hermanas y dos hermanos, ni estudiante en la universidad local.  A Merci, se sentían madura y sofisticada cuando saliera con Camila, pero siempre era la compinche de ella y no tenía que ampararse detrás de ella. Pero en este momento ella se sentía completa en su misma y, irónicamente llena de agradecimiento por la viuda hermosa y culta.